Atendiendo al llamado del agua – Pipe Pedraza Gomez

un grupo de chaskis sintieron el llamado del agua y decidieron recorrer el río magdalena desde su nacimiento en el macizo colombiano, hasta la desembocadura en barranquilla. con sus bicicletas, sus instrumentos y la fuerza de sus pensamientos fueron dejando ofrenda y palabra en los lugares que recorrían, reconociendo en ellos la diversidad de todo un país. este texto es una invitación a conocer el curso de las aguas que van bajando de la gran serpiente que es el río magdalena, hasta llegar al gran vacío del mar.

En los corazones de un grupo de soñadores, se siembra el propósito de recorrer pueblos y ciudades ribereñas del río Magdalena en bicicleta, con la misión de escuchar el territorio y las historias que cuenta el río Yuma (nombre ancestral) a través de su gente. Desde de la laguna de la Magdalena, Yumamui, hasta Bocas de Ceniza o Jaba Nabuba en kogui, soñamos con unir estas voces en una sola, para que sea escuchado el río que atraviesa de sur a norte a Colombia. Aguas que alimentan cultivos y que también alimentan el pensamiento de la unión entre hombres, mujeres, niños y ancianos. Hoy miramos a nuestros ríos con ganas de trabajar por su sanación, antes que nuestros grandes tesoros queden irremediablemente al servicio de aquellos que ven a la madre agua como mercancía.

En lo que hoy es llamado Macizo Colombiano habitan los pueblos Yanakuna, Misak, Coconucos y Nasa. Los Yanakuna llaman a este territorio Papallaqta, en los límites donde colindan sus resguardos, que los hacen guardianes de las lagunas Yumamuy (Magdalena) y Kusiyaku (Santiago). En el territorio del macizo nacen los ríos más importantes del país, como lo son el Magdalena, Cauca, Caquetá y Patía. La primera historia que nos cuenta el territorio, es que estos ríos viajan en diferentes direcciones buscando el mar, para llegar a las corrientes marinas que los llevarán hasta Europa, África y Asia. Así los ríos son vistos como cordones umbilicales que desde estos páramos que conforman el Útero de la Tierra, van creando hilos de agua dulce que conectan a toda la tierra. Aquí nace el 75 % de agua que baña a Colombia. Desde este lugar sagrado lleno de lagunas y frailejones (espeletia de la familia asteraceae), con la compañía de los mayores y el permiso de los guardianes espirituales, fuimos consultando al espacio para saber si este propósito sería bien recibido. Vimos cómo el sol nos fue abriendo camino entre las lagunas para decirnos que este sueño era bienvenido. Desde allí comenzamos a caminar en busca de la gente que se encuentra en los diferentes territorios, los que piensan a favor de la vida en medio de la constante amenaza del saqueo y la destrucción de nuestros recursos naturales.

En el sur y centro del Huila, al suroccidente del país, nos encontramos ante una gran lucha por la defensa del río por parte de diferentes colectivos de la región entre pescadores, campesinos, sabedores de la tierra, académicos y jóvenes que después de experimentar las afectaciones de la represa del Quimbo en la región, decidieron caminar bajo la consigna de LA VIDA NO SE REPRESA, con el fin de defender su territorio y frenar el Plan Maestro de Aprovechamiento del Río Magdalena. Éste fue diseñado por HydroChina International Engineering Co., Ltd. desde los años 70, pensando en el río Magdalena como fuente de energía hidroeléctrica con más de 17 represas en su cuenca y más de 50 pequeñas centrales hidroeléctricas en las vertientes del gran río-vena, represando las aguas para la generación de energía y, asimismo, generando reservas de agua para la explotación petrolera por medio del fracking en propuestas proyectadas para la región.

La represa del Quimbo trajo grandes afectaciones para los campesinos y pescadores de la región, generando un gran desplazamiento y devastación de comunidades, flora y fauna. Después de que sus campos fueran inundados por el proyecto, haciendo del río un gran estanque de mas de 8000 hectáreas, actualmente las comunidades se siguen organizando por medio de diferentes acciones gestadas en la región. Desde la pedagogía ambiental por medio del artes, las mingas comunitarias y vías de hecho, comunidades como las de Oporapa y Pitalito, lograron que la multinacional Emgesa retirara la solicitud de licencia ambiental de la represa de Oporapa. Hoy la gente de Tinama esta atenta a lo que pasa en torno a la represa de Pericongo, que es el proyecto vigente que amenaza al río.

Este territorio hace un llamado, para que acompañemos todos los procesos populares que defienden la vida ante la gran destrucción traída por las represas. Estas comunidades, hoy se intentan organizar con mayor firmeza en las riberas de la parte alta del río Yuma levantando un grito de resistencia a favor de la vida.

En la parte mas baja del río también se ven las afecciones de lo que esta sucediendo en la parte alta, pues todo está conectado. En los momentos en que abren las compuertas de las represas, las comunidades de estas riberas pueden ver como sube el caudal del río, llevando consigo grandes cantidades de basura. No está de más mencionar que en esta región la violencia ha dejado una huella imborrable. Allí se gestan procesos de memoria, pues está fuertemente amenazada por los proyectos de navegabilidad que se contemplan en el Plan Maestro. Haciendo del río una gran vía de transporte fluvial, embarcaciones de gran magnitud llevaran consigo los minerales explotados de nuestras montañas y páramos, ya que el bloque de fracking más grande del país está proyectado para la región petrolera de Barrancabermeja, el lugar mas contaminado de toda la cuenca del río. Crece la preocupación al ver cómo avanza el dragado y al ver como, a paso agigantado, avanza también el monstruo del fracking, dejando pocas o ninguna alternativa para generar una economía sostenible en la región.

Al avanzar en este camino nos encontramos con la grandeza de las ciénagas, grandes filtros de agua lluvia que producen un sentimiento de poder y elegancia, en lugares donde habita el espíritu del agua, los cuales se ven fuertemente amenazados por la ganadería extensiva. Este ecosistema es estratégico para la filtración del agua a los acuíferos y ellas, las grandes ciénagas, nos piden que las miremos de nuevo haciendo un llamado a cuidar estas grandes cunas de agua del Magdalena medio.

Cuentan las historias que en el Banco se genero un encuentro entre indígenas y afrodescendientes, quienes dieron vida a la cumbia enriqueciendo los sonidos de las gaitas y los tambores provenientes de los Montes de María, región musicalmente prolífera entre el mar caribe y el río Yuma. Cuando el magdalena llega a Barranquilla, trae consigo las aguas de toda Colombia mezcladas con las del Cauca. A estos ríos hermanos llegan las aguas de las cordilleras ye juntos buscan el mar para llegar hasta Bocas de Ceniza, lugar que para los hermanos mayores de la Sierra Nevada de Santa Marta es considerado centro de poder y fuerza espiritual, la cual se está perdiendo. Esta fuerza es la necesaria para mantener en equilibrio a todas las riberas del río-vena, o en otras palabras, a todo un país biodiverso y pluricultural.

 

Felipe Pedraza Gómez alias Piperegrino
co-creador e integrante de la Red Yuma, chaski colibrí mensajero, caminante, músico, rapero y artista