La ciencia del Jaguar – Gabriela del Mar

El jaguar es un animal emblemático representante de las culturas ancestrales y biodiversidad del continente suramericano. Misticismo, magia, mito y cruda realidad se entrelazan en este ensayo de la chaski gabriela del mar, inspirado en las historias de los abuelos más poderosos de las selvas amazónicas y sus relaciones chamánicas con este animal.

“Vi las montañas que surgieron del agua, vi los primeros hombres de palo, vi las tinajas que se volvieron contra los hombres, vi los perros que les destrozaron las caras. Vi el dios sin cara que hay detrás de los dioses. Vi infinitos procesos que formaban una sola felicidad y, entendiéndolo todo, alcancé también a entender la escritura del tigre”.
— Jorge Luis Borges. La escritura del dios.

El jaguar, ser mitológico o deidad extraterrestre que bajó a la tierra para regalarle a los mayas algunos secretos sobre cómo vivir en prosperidad. En la Sierra Nevada de Santa Marta Neb-Tashi le mostró a la cultura kággaba la ubicación de los lugares sagrados donde hay que hacer ofrendas espirituales importantes, delimitados como un mapa de las constelaciones que demuestran el sabio dicho “como es arriba es abajo”.

Insignia de la biodiversidad y del simbolismo chamánico en Abyayala, el jaguar está rodeado de mitos entrecruzados con realidades que rayan en lo que para algunos podría ser absurdo. Es el felino más poderoso de la selva, pero también el más amenazado; motivo de culto, adoración y miedo desde tiempos ancestrales, por una gran variedad de pueblos originarios que habitan y han habitado las selvas por donde se pasea sigilosa su belleza.

La selva amazónica tiene tantos árboles como historias que cuentan sobre hombres que se convierten en jaguar. Estos relatos de tiempos sagrados, en los cuales se hacían acuerdos entre la humanidad y los animales, nos llevan a las épocas en que se podía convivir en armonía con el difícil entorno de entonces. La palabra sabia de los abuelos que conocen cantos, conjuros, historias y rituales para acceder a la “ciencia del tigre”, todavía es mambeada en las malokas hasta altas horas de la noche, bajo el humo espeso de la embriaguez de la coca, el tabaco y el fuego.

El rugido del jaguar llama al trueno, las manchas de su pelaje representan el cielo estrellado y su comportamiento enigmático conforma principios fundamentales que han regido el pensamiento mítico de tikunas, huitotos, andoques, ocainas y otros tantos pueblos.  Hoy en día su presencia es un indicador importante del estado en el que se encuentra la flora y fauna del territorio, pues entre más vírgenes sean las selvas que habitan, mayor su población.

Desde hace ya muchos años, los cambios que han traído la civilización y el progreso, han diezmado significativamente la existencia de los jaguares, incluyéndolos en la lista de animales actualmente en peligro de extinción. Antes que cayera sobre la selva una maldición conocida como la bonanza del caucho, y la triste etapa conocida como La Tigrillada, en la cual este animal fue duramente perseguido y cazado para el tráfico de pieles, el jaguar era visto como igual en fuerza, poder y territorialidad al ser humano. De hecho, era una dura competencia de supervivencia en la selva por la obtención de alimento material y espiritual.

En vista de que el temible poder del jaguar superaba al del hombre, cuenta la historia oral de los pueblos que se realizaron pactos con los espíritus de la selva y los animales para llegar a coexistir. Se habla aún sobre la veracidad del conocimiento que hace que los abuelos más poderosos se transformen en jaguar, alimentándose incluso de seres humanos y convirtiéndose en seres aislados del tejido social y familiar, pues en su desbordado poder son capaces de devorarlo todo y a todos. Una vez los abuelos acceden a la “ciencia del tigre” jamás vuelven a ser del todo humanos, pues sus vidas han sido entregadas por completo al poder sobrenatural de la metamorfosis chamánica.

Y así, con mirada nostálgica y voz temblorosa, estas historias se cuentan como parte de un legado oral en constante transición, tan amenazado como el jaguar de desaparecer sobre la faz de la tierra.

Ahora la preocupación más grande no es solo que ese pacto ancestral se haya roto con el Jaguar, o que disminuyan los abuelos custodios de dicho conocimiento. Preocupa más ver ante sus ojos cómo se derrumban sus culturas, cómo se deforesta la selva de saberes al mismo paso desaforado en que se están talando los árboles del pulmón del mundo.

Trágica es la historia del jaguar, pero también la de los pueblos indígenas que han permanecido en una constante lucha por no desaparecer. Quizás sea el momento de reafirmar esa alianza perdida entre dos poblaciones amenazadas: la del jaguar y la de las culturas que lo han sabido entender. Puede que en ese antiguo pacto se encuentre la magia secreta que logre salvaguardar la biodiversidad cultural y ambiental, para que sólo así podamos acaso aprender de ellos a “entender la escritura del tigre”, como bien lo dijo Borges.

 

  • Abyayala: palabra que significa Tierra en Plena Madurez, usada para denotar al continente americano de norte a sur.

 

Gabriela del Mar
@unaestrellitademar co-creadora de chaskis del caribe

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *