12 de Octubre – Luis Felipe Moreno

nuevamente nos aporta el pensamiento y letra de luis felipe moreno activista y antropólogo de la red yuma y el colectivo cerbatana. esta vez haciendo una apología a las culturas y pueblos ancestrales que como mestizos nos habitan y que nos recuerdan cada día que el 12 de octubre no hay nada que celebrar.

El 12 de octubre representa el desenlace global de un proceso histórico que nos ha juntado por obligación a toda la humanidad. Ha posicionado a unos en sus privilegios y sujetado al resto a sus intereses. Se ha instaurado un mundo basado en la desigualdad, la explotación de unos por otros, el dominio de la naturaleza por la lógica productivista, la prepotencia de lo blanco sobre otras formas posibles y el patriarcado beneficiándose de todo esto.

La reproducción de la vida ha sido reducida a la satisfacción y la comodidad humana, basándose en la conquista de cuerpos y territorios alrededor del mundo. La ética consumista ha creado una ilusión de igualdad que disfraza a las relaciones de dominación que se requieren para producir cada mercancía. Olvidando que cada semilla, roca, montaña, río, planta o animal contiene una historia. Una historia de posibilidades que materializaron su existencia en relación al contacto y la diferencia. Nada ha sido producido en aislamiento y único, ya que todo ha dependido de la existencia de la diversidad.

Por esto, aquella fecha nos recuerda un punto abrupto en la historia cuya razón se basó en la determinación y la imposición, confundiendo a las antiguas formas de existir, sentir, pensar y curar. Los espejos y la biblia llegaron a disuadir las múltiples realidades que ya existían, mientras que la violencia era el medio para instalarse. Colón representa aquella llegada de aquel mundo enfermo de poder y rapaz, su seducción llegó con espadas y misiones rabiosas de fe. Penetrando en la historia hasta hoy en día.

Desde entonces, nuestras entrañas han sido extirpadas por la desquicia de sus deseos, colonizando o confundiendo nuestras propias poéticas de la realidad. El dinero y los proyectos de desarrollo son los actuales instrumentos de colonización que desconocen las múltiples utopías existentes. Pueblos desposeídos de todos los rincones del planeta, incluso dentro de lo que ustedes llaman primer mundo, no son tomados en cuenta con la seriedad que se merecen.

Para ustedes:

Tenemos que sentirnos agradecidos por llegar a tierras desconocidas, huyendo de sus guerras.

Debemos demostrarles que somos buenos porque en su mentalidad nuestro color de piel o nacional representa una amenaza.

Es necesario buscar ser ricos sin querer serlo.

Debemos convertir nuestra cultura en productos para que sea de su agrado al ser consumidos.

Tenemos que obedecer para que ustedes estén donde están.

Se nos obliga a entregar los territorios que nos vieron nacer y crecer para que su vida sea cierta.

A pesar de haber pisoteado a nuestros ancestros debemos creer en su religión.

Nos enseñan de individualidad cuando queremos vivir en comunidad.

Hablan de su benevolencia cuando nos dejan con sus migajas.

Nos violan y tenemos que estar agradecidos.

Tenemos que aceptar su idioma, olvidando la violencia en el proceso.

Debemos celebrar sus fiestas, borrando nuestra historia.

A pesar de esto, nuestros cantos y danzas celebran la vida que aquí ocupamos, la alegría es la venganza que no han podido callar y que sigue resistiendo al paso de las generaciones. Su civilización salvaje es una serpiente que se come a sí misma, mientras que nuestros movimientos son en espiral.  Nuestro llamado es a volver a la raíz, a entender a la vida por sí misma, a sanar nuestras heridas del ego y a respirar cada vez más profundo.

Nuestra alegría no les pertenece porque no tiene dueño. El tiempo que nos impusieron son campanas que aturden nuestro paso. La belleza se encuentra en nuestras entrañas, en lo más profundo de nuestra naturaleza. Somos hijos de la mezcla y no olvidamos el paso de su tiempo.

(Palabras de apertura de la manifestación del 12 de  Octubre del 2018 en Barcelona, convocado por la Plataforma Nada que Celebrar)

Luis Felipe Moreno
antropólogo y activista 

 

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